El Club Rotario Nuevo Cali mostró su mejor versión: un liderazgo sereno, organizado y profundamente humano que decidió transformar la adversidad en propósito.
Tras la dolorosa partida de su presidente electo, Dr. Eduardo Domínguez, el club eligió honrar su legado con continuidad, trabajo en equipo y un renovado compromiso con su plan estratégico.

Esta determinación se refleja en la continuidad del Global Grant para el tratamiento de malformaciones del pabellón auricular, un proyecto de alto impacto que abre puertas a niñas y niños para recuperar funcionalidad, autoestima y oportunidades. La articulación técnica, la gestión ética y la disciplina operativa han permitido sostener el ritmo del proyecto mientras se abren nuevas alianzas.

A la par, el club vive un fortalecimiento de su membresía: se incorporan nuevos socios con competencias profesionales diversas, empatía y vocación de servicio. Esa mezcla de experiencia y savia nueva le da músculo al plan de acción y asegura la continuidad de los programas en el territorio.

Claves del momento que vive el club

  • Transición ejemplar de liderazgo, con claridad de roles y foco en metas medibles.
  • Gestión de proyecto rigurosa en el Global Grant, con proyección a más beneficiarios.
  • Cultura de equipo que cuida el legado, aprende de la crisis y acelera la ejecución.

Más que un acto protocolario, esta jornada fue una confirmación: el CR Nuevo Cali tiene norte, método y corazón. Su forma de planear, comunicar y ejecutar convierte la resiliencia en resultados y el servicio en una promesa cumplida.

La memoria del Dr. Eduardo Domínguez permanece como guía ética y emocional. Con ese faro, el club avanza —unido y eficiente— hacia un año de ejecutorias sólidas al servicio de su comunidad.